De cero a 30 años de éxito: el sueño de un emprendedor latino en Milwaukee
Telemundo WI MILWAUKEE (TELEMUNDO WISCONSIN)- En el Historic Mitchell, en el sur de Milwaukee, Las Palmas Western Wear lleva 30 años haciendo historia.
Este negocio familiar se ha convertido en un referente de la comunidad, gracias a la dedicación y pasión de su propietario.
“Esta comunidad nos ha apoyado y nos sigue apoyando. Esta es la prueba de que todavía estamos aquí, y por eso estoy muy agradecido”, dijo Juan Ordaz, propietario del negocio.
Este negocio vende productos de estilo vaquero —como sombreros y botas— y una amplia variedad de artículos que representan la identidad mexicana.
El señor Ordaz llegó a este país de México con poco, pero con una meta clara: convertirse en empresario.
Tras años trabajando como soldador en la construcción, logró reunir el capital y abrió una tienda de abarrote.
Al ver crecer la comunidad latina en Milwaukee, transformó la tienda en un negocio de ropa vaquera.
Hoy, junto a su hijo y socio, celebra una demanda que sigue creciendo.
“Hay muchos hispanos, y todos compartimos una cultura que nos gusta celebrar con la vestimenta adecuada: sombreros, botas y ropa vaquera”, dijo Juan Ordaz, hijo del propietario y socio.
Después de 30 años, Juan Ordaz y su hijo están listos para dar el siguiente paso.
Adquirieron un nuevo local a pocas cuadras de su tienda actual, también en Historic Mitchell Street, con un objetivo claro: seguir creciendo sin perder la tradición que los ha acompañado por tres décadas.
Pero Detrás de todo este éxito, hay una historia de trabajo duro y sacrificio.
“Mi papá la ha tenido muy difícil y ha batallado mucho. Cuando adquirió este edificio, en la 6 y Mitchell, tuvo que luchar muchísimo. Recuerdo verlo trabajar los siete días de la semana, llevarnos a la escuela, recogernos y hasta cocinarnos”, dijo Juan Ordaz, hijo del propietario.
Juan recuerda que su padre dedicó prácticamente toda su vida al trabajo, un sacrificio que marcó su infancia y le impidió tener una niñez como la de otros niños.
“Ver a mi papá trabajar los fines de semana cuando éramos niños fue difícil. Queríamos salir, ir a fiestas con nuestros amigos, pero él era un padre soltero y tenía que cuidarnos. No tuvimos esos lujos de niños; en ese momento uno no entendía y solo preguntaba: ¿por qué?, ¿por qué?”, añadió Juan Ordaz, hijo del propietario.
Con los años, Juan entendió el sacrificio de su padre y hoy se siente orgulloso de su esfuerzo, que le permitió tener estabilidad.
Ahora, Juan tomó las riendas del negocio y busca mantener vivo el legado de su padre.
En este Mes de la Herencia Hispana, dice sentirse orgulloso de sus raíces y de su comunidad.
“Para mí es un orgullo poder servir a la comunidad. Me llena de orgullo atender a mi gente, verlos crecer y triunfar”, añadió Juan Ordaz.