Entre catrinas y recuerdos: Artista mexicano mantiene viva la tradición del Día de Muertos en Milwaukee
MILWAUKEE, WI (TELEMUNDO WI) — Alfredo Díaz Ramírez comenzó a trabajar con papel a los 15 años. En su casa no había dinero suficiente para comprar una piñata, así que decidió hacerlas él mismo para darles una alegría a sus hermanos menores.
“Por eso es que yo empecé a trabajar el papel picado, el papel maché”, recuerda.
Hoy, en Milwaukee, esas técnicas le permiten confeccionar catrinas que acompañan la celebración del Día de Muertos. Con cada detalle, Alfredo busca darles una identidad propia, inspirada en las personas que recuerda.
“Trato de darle la personalidad a cada catrina porque quiero demostrar que cada catrina o cada persona en que yo me inspiro es diferente”, explica.
Cada año, Alfredo prepara un altar distinto. Cambia los colores, la composición y los detalles, pero conserva el mismo propósito: honrar a quienes han muerto y mantener su lugar en la memoria de los vivos.
"Trato de darle la personalidad a cada catrina ..."
Parte de esa dedicación nace de los recuerdos de su familia. Alfredo cuenta que su padre colocaba en una pequeña mesa las cosas que más le gustaban a su madre. Ese gesto de cariño sigue presente en su manera de entender las ofrendas.
Al preparar un altar, piensa en las personas que quiere recordar y en aquello que las hacía únicas. Las fotografías, las flores, las velas y los alimentos se convierten en una bienvenida hecha de afecto.
Para Alfredo, la luz de las velas tiene un significado especial: representa una guía para que los seres queridos encuentren el camino de regreso.
“Por eso es que encendemos una vela”, dice.
El Día de Muertos, celebrado principalmente el 1 y 2 de noviembre, es el marco de este trabajo artesanal. Para Alfredo, cada figura y cada ofrenda son también una oportunidad para que otras personas se acerquen a sus propios recuerdos.
Su deseo es que quienes vean el altar se detengan por un momento y piensen en alguien importante en sus vidas.
“Me gustaría que quienes vean este altar se detengan un momento y recuerden a alguien, que encuentren aquí un espacio para compartir ese recuerdo”.
Así, el trabajo que comenzó con piñatas para sus hermanos continúa entre catrinas y ofrendas en Milwaukee. Cada año, Alfredo transforma el papel y renueva el altar para expresar un mensaje que permanece: seguimos recordándote.